Entradas

Mostrando las entradas de junio, 2006

Parece tu isla pero es la otra

En un país donde los escritores califican como artesanos al servicio de la Cultura Nacional, o donde se comportan como atletas del Mercado, aceptado que sus libros - publicados en editoriales europeas - no se publiquen ni circulen en el propio país; es obvio entonces señalar que es la propia literatura quién, en cada caso, responde; y responde desde ese “terror” que Pasolini menciona y que no apunta sólo contra “razones de Estado”. Al forjar su propio estilo - menor, extrañamente político y resueltamente post-nacional -, una literatura deplazada apunta también contra aquellos que, por cobardía o por estar tozuda o cínicamente arrimados a la maquinaria del Poder, sostienen dichas mismas razones disfrazadas de folklorismos, arcadismos y neomarxismos.Pedro Marqués de Armas Uno sabe que ha nacido y crecido en un sistema totalitario un poco tarde en la vida. Cuando se es pequeño, y aún cuando se es joven, nadie vincula los metros cuadrados de su casa con alguna realidad política. Si …

La razón populista

Imagen
La razón populista, de Ernesto Laclaupor Jesús Silva-Herzog MárquezTomado de LETRAS LIBRES / JUNIO DE 2006 La palabra populismo es una nube de asociaciones detestables. Es demagogia, irresponsabilidad, rechazo a la negociación institucional, desprecio de las sumas y las restas, adoración de un caudillo. No hay ejercicio sobre el contenido de la palabra que no parta de la dificultad de encontrarle un marco. Es un concepto impreciso –si es que llega a ser concepto. Con la palabra se ha designado una vasta variedad de experiencias políticas: un movimiento intelectual de apreciación del campesinado ruso, una organización de granjeros racistas en Estados Unidos, muchos gobiernos latinoamericanos a lo largo del siglo XX y diversos movimientos de la derecha radical en Europa. Populismos de derecha y de izquierda.Un valioso libro del El Colegio de México ha mostrado los contornos resbaladizos del concepto, sus variedades regionales y sus frecuentes reencarnaciones. Evocando la famosa confere…