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Mariscos

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"El molusco que se arrastra sobre su abdomen fue el pobre siervo de la gleba. El pulpo, con todo su orgullo, su hinchazón, su ronquido, mal nadador y andarín nulo, no deja de ser por eso el siervo de la casualidad: sin su potencia de embotamiento no hubiese podido vivir. El bélico crustáceo, sucesivamente tan grande y tan pequeño, ya terror, ya irisión de los demás, sufre las muertes alternativas en que hace el papel de esclavo, de presa y aun de juguete de los más débiles". Jules Michelet, "X. Crustáceos. La guerra y la intriga", El mar. Buenos Aires: La Nación, 1909. 120.  

Amaratada, Yara Liceaga-Rojas

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(L os cangrejos baten palancas ante el envío crustáceo de la Liceaga-Rojas a nuestro blog. Boca del cangrejo (aka) Manglaria emerge pausado de su latencia , como esa criatura que en el litoral excava su vida otra.  Se despejan arenas para el luto de la poeta de cara al mar. lbm ) Del libro inédito Amaratada Yara Liceaga-Rojas voy a tu encuentro sal Madre dicen los niños cuando estamos sumergidos, chapoteando mirando al lugar donde te dejamos de espaldas a la Villa Pesquera dicen que ya debes haber llegado a China con la boca diciendo peces palabras saladas haciendo corales de viento recorriendo el planeta como deseos animados labor de dibujos de agua dicen China como medida de distancia extendiéndote en su mente y la idea del infinito que se filtra por lo dedos cuando hacemos una cacerolita con las manos con el reguero tuyo líquido que dispersa a donde fuiste lanzada cenicienta, particulada dicen China y...

El "hermoso hoy": Discurso pronunciado por Eduardo Lalo con ocasión de la entrega del Premio Rómulo Gallegos (2013) a Simone.

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El “hermoso hoy” Eduardo Lalo La mayor parte de los habitantes del mundo poseen orígenes definidos, estables, prácticamente incuestionables: un lugar, un pueblo, una nación, un documento estatal, que establecen claramente sus coordenadas personales. Sin embargo, existen también otros habitantes del planeta cuyos orígenes son preguntas, equivocaciones o condenas. Recuerdo mis tiempos de estudiante en Europa, cuando invariablemente me detenía la gendarmería francesa en sus puestos de frontera. Recuerdo como el ceño del oficial se fruncía al examinar mi pasaporte, como comparaba la foto con mi cara, como volvía sobre el documento, como me dejaba esperando ante el mostrador y regresaba con un superior que, luego de examinar nuevamente las páginas de mi documento de “identidad”, me preguntaba con una mezcla de desprecio y celo policiaco: “Qui etez - vous?”, “¿Quién es usted?” En ese documento que permite acceder al resto del mundo, se consignaba, ...

Dos poemas, Juan Carlos Quintero Herencia

Caballo de Troya En las profundidades, donde la zanja frente al Morro es Medusa negra, donde el negro se traga al negro, un enorme pez ciego y sin escamas levanta un arco, aleta membranosa labia fluorescente Perdidos por este fulgor tenue, atraídos por la candelilla, extendido pene prensil carboncillo efectivo lazo bastón blando nadador, arpón escondido que es toda luz, pequeños peces en su boca sucumben En las profundidades, el pez desarruga su órgano, lo pasa sereno tardo cual melaza sobre una escultura que tocada ahora echa a la corriente inmóvil su detritus depositado De madera desusado negro otra vez, sepultado hasta las rodillas el caballo relincha En las profundidades del Atlántico, un pez de los mil demonios deja caer su sexo basto sobre el caballo de Troya Descendiente tras sus cuartos tras...