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A partir de Marranismo e inscripción, o el abandono de la conciencia desdichada, Alberto Moreiras

I La toma del tiempo “¿Te gustó el libro, te parece que funciona?” me preguntas. Cuando contesto que sí, que me gustó, siento que la afirmativa es, de inmediato, la tachadura de toda la incomodidad e intensidad asociadas a los libros que he disfrutado. Y éste, como otros que me han gustado, me tomó tiempo. Los que me gustan, me toman tiempo, necesito acompañarlos —por razones que no sé ni quiero explicar— con otras lecturas, con otros textos. Por eso me tardo. Hace tiempo, mucho antes que se pusiera de moda la lentitud académica o universitaria, que abracé las consecuencias y la singularidad de mi “tardarme”. No hay nada que hacer. Además, evité leer las reseñas hasta haber terminado de leer el libro. No quiero que me dañen la película, ni me predispongan, ni me lo cuenten en ninguna dirección. Ya que se trata de un libro eminentemente autográfico, me gustaría acompañar tu gesto en Marranismo e inscripción con las condiciones, algo del contexto desde donde te vengo leyendo hace un tiemp…

Radical-izarse

Radical-izarse Juan Carlos Quintero Herencia
Radical-Izarse: Preguntas tras los eventos electorales del 2016 en Puerto Rico y los Estados Unidos Juan Carlos Quintero Herencia
Hoy la amenaza no es la pasividad, sino la pseudoactividad, la urgencia de “estar activo”, de “participar”, de enmascarar la vacuidad de lo que ocurre. Las personas intervienen todo el tiempo, “hacen algo”, los académicos participan en debates sin sentido, etc., y lo verdaderamente difícil es retroceder, retirarse. Quienes están en el poder suelen preferir incluso una participación 'crítica', un diálogo, al silencio —para embarcarnos en un “diálogo”, para asegurarse de que nuestra ominosa pasividad está quebrada—. En esta constelación, el primer paso verdaderamente crítico (“agresivo”, violento) es abandonarse a la pasividad, rehusarse a participar; éste es el necesario primer paso que esclarecerá el terreno de la verdadera actividad, de un acto que cambiará efectivamente las coordenadas de la constelación.
Sl…

Síndrome del comebanco, síndrome de la izquierda puertorriqueña

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“La moral no es más que un lenguaje de signos, una sintomatología; hay que saber de qué se trata para poder sacar provecho de ella.” Friedrich Nietzsche, “Los que quieren «mejorar» a la humanidad” en El ocaso de los ídolos (1889). Madrid: EDIMAT Libros, 2010. 83.
Síndrome del comebanco, síndrome de la izquierda puertorriqueña. Se trata de una situación subjetiva que no es exclusiva de dicha izquierda. Como toda situación subjetiva, esta no se reduce a una persona o a un comportamiento individual. Sin embargo es indistinguible sin el trasiego “yoico” y hasta autobiográfico que lo materializa en el orden discursivo de la res publica puertorriqueña. De igual modo, el síndrome se inscribe en la repetición de “estrategias”, consignas y retóricas con las que decide entrar al ruedo de la política hegemonizante puertorriqueña, sobre todo frente al acabose institucional del ELA en el 2016. Su modo de ser y aparecer es de una coherencia asombrosa.
Ahora, por fin, nos toca. Dale. Ahora podemos entr…

Arte-política en Puerto Rico. Comentarios al programa radial Puerto Crítico Episodio 146