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Mostrando las entradas de octubre, 2013

I love you free

I love you free

El paisaje es un culo redondo como un cielo azul, una playa de arena fina de donde emergen dos nalgas negras. El sol es fuerte como la muerte y despide una luz regia que hace brillar las formas y extiende los contornos de las olas.

El paisaje es un culo, un cielo salado de aguas transparentes, arenas blancas, nalgas negras. Los colores cambian, el tiempo es un eufemismo, un palito con el que se hacen rayas en la arena. La luz del sol rebota contra los bordes de las cosas y hace todo más dúctil y maleable. Hay aquí esa tendencia a mezclar todo con todo, principio y fin, negro y blanco, negro y rojo, negro y verde, negro y mamey, negro y negro.

El paisaje es un culo, un sueño, una mentira, una ilusión, una niña negra caminando desnuda por la playa lejos de la España católica que trajo la esclavitud y el idioma. Se habla rápido, con música y sin eses. El inglés es necesidad de la carne. El sexo lo regalan niños y niñas que los adultos venden en brochures …

Las redundancias de un título: la herida macabiónica

Las redundancias de un título: la herida macabiónica Juan Carlos Quintero-Herencia
“No quiero que te disgustes namá te pongo a pensar” Justo Betancourt, “Soy profesional”
El ensayo “Salsa con kétchup” escrito por Monxo López y aparecido en la revista 80 grados (http://www.80grados.net/salsa-con-ketchup/) ha desatado un ruidoso debate en la red. Muy rápido dicho debate se convirtió en una garata de insultos y aspavientos, emblemática de la condición de la sociabilidad crítica en el espacio público puertorriqueño. Final penoso para una conversación que no tenía que caer presa de la galopante estupidificación del orden del discurso que padece la isla hace varias décadas. En medio de ese predecible salpafuera-pa-partirte-la-cara-canto-e-cabrón, fueron oasis de sensatez los comentarios de Kahlil Chaar-Pérez y Fofe, colgados tanto al pie del ensayo como en los muros de Facebook. No olvido otros comentarios igualmente puntuales y valiosos que insistieron en recordarnos que la pendejá de la Orque…