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La arena de Qana

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La arena de Qana: pausa en la transcripción En verdad no puedo seguir con esta labor de copista mientras retumben en mi cabeza las imágenes y los sonidos ininteligibles. Algo habrá que hacer para que depongan su insistencia acústica. Como le gusta a lababel cito los fragmentos del ahogo y de la justicia: “Pero Hala Shalhoub, 24 años, cuyas hijas de uno y cinco años, murieron, gemía mientras se balanceaba levemente en su cama de hospital. “Quiero verlas” decía sin prisa. “Quiero cargarlas” Un pariente: “Déjala que llore” Zaineb Shalhoub, en la cama de al lado, descansaba quieta. “No queda nadie en la villa” dijo. “Ni un humano ni una piedra”. Día antes Bajo la arena compacta y agria del manglar, los cangrejos en sus mónadas sus negras bocas abren, casco sobre casco doble vacío la palanca y los labios prensiles, diente sobre diente pinza sobre pinza labio sobre ojo que nada saben de la secuencia de criaturas colindantes, horadada la tierra por los crustáceos...

En tránsito

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Metamorfosis del muerto: en tránsito Motete de Indias “Una ruina es un accidente en cámara lenta” Jean Cocteau Esta no es mi historia, como tampoco ésta es mi bitácora. Es, sin embargo, la historia de una amistad y la historia de una equivocación. Mejor. Este es el recuento de algunos infortunios que desatan las inundaciones. Se trata, en verdad, de los avatares de una prenda monstruosa, de una amistad sin condiciones: lababeldelmangle. A mi regreso de Rosario, Argentina, releía una invitación de varios meses atrás donde lababel me pedía que me hiciera miembro de su blog, que compartiera las labores editoriales de su Manglaria. Entonces me negué por razones de tiempo y seguí mi viaje a Puerto Rico, luego a DC. Además, a ella le pertenece la boca del cangrejo. Yo escribo mejor en los aeropuertos o si sé que estoy a punto de partir. Salgo, en una hora hacia Toronto. Con la prisa, no me percaté que el antiguo mensaje de lababel contenía un anejo, un attachment como dice mi hijo. A...

Duchesne Winter sobre la revista Encuentro de la cultura cubana, 39

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Texto leído por el ensayista puertorriqueño Juan Duchesne Winter en la presentación de la revista 'Encuentro de la Cultura Cubana' en San Juan. El can que suscribe las Investigaciones de un perro , de Franz Kafka, alude en cierto punto a lo que él llama "el progreso del perrerío en general a través de los tiempos, entendiendo con ello generalmente el progreso de la ciencia". Y añade: "Por supuesto que la ciencia adelanta; eso no se puede parar, inclusive avanza a pasos agigantados, y cada vez más rápidamente, pero ¿qué hay en esto de laudable? Es como pretender elogiar a alguien porque a medida que pasan los años se va volviendo más viejo y, en consecuencia, se acerca siempre con mayor rapidez a la muerte". Aquí el can investigador se refiere a la "ciencia de la alimentación". Pero en el curso de sus pesquisas él reflexiona sobre otra ciencia, que llama "musical" y también considera una tercera ciencia, la del canto sobre el ...

Parece tu isla pero es la otra

En un país donde los escritores califican como artesanos al servicio de la Cultura Nacional, o donde se comportan como atletas del Mercado, aceptado que sus libros - publicados en editoriales europeas - no se publiquen ni circulen en el propio país; es obvio entonces señalar que es la propia literatura quién, en cada caso, responde; y responde desde ese “terror” que Pasolini menciona y que no apunta sólo contra “razones de Estado”. Al forjar su propio estilo - menor , extrañamente político y resueltamente post-nacional -, una literatura deplazada apunta también contra aquellos que, por cobardía o por estar tozuda o cínicamente arrimados a la maquinaria del Poder, sostienen dichas mismas razones disfrazadas de folklorismos, arcadismos y neomarxismos . Pedro Marqués de Armas Uno sabe que ha nacido y crecido en un sistema totalitario un poco tarde en la vida. Cuando se es pequeño, y aún cuando se es joven, nadie vincula los metros cuadrados de su casa con alguna realidad p...

La razón populista

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La razón populista, de Ernesto Laclau por Jesús Silva-Herzog Márquez Tomado de LETRAS LIBRES / JUNIO DE 2006 La palabra populismo es una nube de asociaciones detestables. Es demagogia, irresponsabilidad, rechazo a la negociación institucional, desprecio de las sumas y las restas, adoración de un caudillo. No hay ejercicio sobre el contenido de la palabra que no parta de la dificultad de encontrarle un marco. Es un concepto impreciso –si es que llega a ser concepto. Con la palabra se ha designado una vasta variedad de experiencias políticas: un movimiento intelectual de apreciación del campesinado ruso, una organización de granjeros racistas en Estados Unidos, muchos gobiernos latinoamericanos a lo largo del siglo XX y diversos movimientos de la derecha radical en Europa. Populismos de derecha y de izquierda. Un valioso libro del El Colegio de México ha mostrado los contornos resbaladizos del concepto, sus variedades regionales y sus frecuentes reencarnaciones. Evocando la famos...

Carta a un amigo cubano-Fernando Mires

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Fidel Castro Che Guevara Cuba Originally uploaded by OpB . Recordado Ramón: Muchas gracias por tu carta. Me alegra mucho que te haya parecido tan interesante –a pesar de algunas, como tu dices “leves diferencias conceptuales“– mi trabajo relativo a “las tendencias políticas en América Latina”. Si, yo tampoco pensé que se iba a divulgar tanto. Originariamente lo escribí, tu sabes, para esa conferencia de FES que iba a tener lugar en Berlín y de la cual me des- invitaron como consecuencia de lo que escribí (¡!). Luego se la envié a un par de amigos venezolanos, y parece que ha circulado mucho más de lo que yo esperaba. Bueno: Dios propone, y Bill Gates dispone. Comparto también tu entusiasmo sobre el artículo de Claudia Hilb, e incluso estoy de acuerdo contigo cuando me dices que ella trata el tema de Cuba de un modo más sensible que yo. Tu sabes, cuando yo escribo sobre política soy cualquier cosa, menos sensible; aunque tu opines lo contrario. Mi libro sobre Benedicto en cambi...

La escucha totalitaria: un archivo

La música de las conversaciones espiadas por Antonio José Ponte (Tomado de LETRAS LIBRES FEBRERO DE 2006-Política) Una mañana de 1971 llenaron la sala de José Lezama Lima tres amigos del escritor a los que acompañaba un oficial de la policía secreta. Entre esos amigos un tanto reos se encontraba Heberto Padilla, quien pocos días después, en asamblea celebrada en la Unión de Escritores, iba a recitar un discurso de autoinculpación donde delataría a gente próxima. Pero antes (Stalin comenzaba a desbancar a Stanislavski como director de escena) debía ensayarse meticulosamente toda la ceremonia, y el nombre de Lezama figuraba entre aquellos que se mencionarían. Durante la primera media hora el diálogo avanzó tortuosamente. El oficial a cargo tardaba en soltar su oferta o su amenaza, y el anfitrión se escurría mediante alusiones remotas. (De igual modo solía comportarse en las aburridas reuniones burocráticas. Una destinada a discutir impuntualidades llevó sus divagaciones hasta...

las miradas hogueras

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The Theatre Originally uploaded by dhevi_anais . En el duro Ayer yo estaba solito en la Avenida del Puerto, pensando en mi madre muerta y pensando en los deseos. Como un plato estaba el mar, pero yo estaba moviéndome. Es una cosa muy seria que el mundo tanto se mueva. Un hombre se me acercó con una cara habanera, de esas que la Habana misma no le regala a cualquiera. Se fue encogiendo de hombros, la mirada se hizo niebla, la boca se le contrajo y así habló de esta manera: Mi socio, no sé lo que está pensando, pero yo sé lo que pienso; este mundo está en el duro y ojalá se nos deshiele; porque de no ser así, nos matará la dureza; ya las palabras son balas y las miradas hogueras. ¿No le parece, mi socio? —me dijo y me tocó el pecho; yo lloraba como un niño, y el mar se fue endureciendo. 1962 Virgilio Piñera

el movimiento le da fuerzas

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Dragons Eye Originally uploaded by BibleFreak . Retrato de la Fama Por las grandes ciudades de Libia va la Fama, la Fama, el más veloz de todos los males. El movimiento le da fuerzas y, andando, aumenta su vigor. Pequeña y medrosa al principio, se eleva pronto hasta los aires y avanza por el suelo con la cabeza oculta en las nubes. Fue su madre la Tierra; llena de ira —según dicen— contra los dioses, la engendró, última hermana de Encélado y de Ceo, ágil de pies y de alas ligeras, monstruo horroroso, enorme, que tiene tantas plumas en el cuerpo como, debajo de ella, ojos vigilantes —indecible prodigio— y tantas como lenguas, como bocas sonantes y aguzadas orejas. Vuela de noche en medio del cielo y de la tierra, a través de la sombra, dando alaridos, y sus ojos no se abandonan al dulce sueño. Por el día se sienta al acecho, en la cumbre de los tejados o en lo más alto de las torres, y aterroriza a las ciudades grandes. Virgilio (Aeneidos IV)

Strong opinions

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Vladimir Nabokov Originally uploaded by litmuse . Pienso como un genio, escribo como un autor distinguido y hablo como un niño. Durante mi carrera docente en Norteamérica, desde mero lector a profesor titular, nunca he facilitado a mi auditorio ni una parcela de información que no estuviese preparada de antemano en forma de nota mecanografiada que tenía ante la vista en el atril. Mis balbuceos y tartamudeos cuando me pongo al teléfono motivan que los interlocutores de larga distancia pasen del dirigirse a mí en su inglés nativo, a hacerlo en patético francés. En las reuniones, cuando trato de entretener a los invitados con una anécdota interesante, me veo obligado a repetir una y otra frase para matizar y hacer incisos. Hasta el sueño que le describo a mi mujer durante el desayuno, no pasa de ser un borrador. Vladimir Nabokov, Strong opinions (1973)

la impedimenta que tuvo para llegar a ser sonido

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Late Night Centro. Originally uploaded by Robin Thom . El ruido o fangosa pelota Incesantes y bienhechores los enemigos del ruido (Liga contra los ruidos, últimas declaraciones) continúan elaborando sus festivales silenciosos. Las ciudades que levantan la voz están siempre cercanas a sus piedras fundadoras, a los días en que los pulmones prepotentes y equinales dieron las órdenes de colocación de las primeras piedras. Pues todo ruido muestra su expectación, la impedimenta que tuvo para llegar a ser sonido. Así muestra el ruido la desolación de lo incompleto, de lo que se quedó a medio camino, renqueante y maldito. Ya que en la ciudad lo que se hace más visible y subrayable es la frustración, el ruido que se enredó en las escalas de sus inarmónicos, la muchacha que comprobaba en su espejito de cartera la garganta de oro, y ahora maneja con donosura, pero sin canción, el aspirador de limpieza automática. Como una piedra caída en una ecuación, el ruido falto de rumbos y amistade...