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Fragmento b

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Un monstruo antillano entre visto. (Reproducción de MotetedeIndias. Se han respetado los rasgos ortográficos del documento original.) La babel del mangle: …fue por casualidad que su amigo topó conmigo. Cuando se le quite el pendejismo invítarlo a pasar de nuevo. Dígale que no sea mamao. Yo no lo he hice nada aunque a usted se le puede… Novás: A lo nuestro. ¿Cómo se entera de su existencia, de su condición? LBM: Una tarde la marea alta arroja al sumidero que hospeda mi cueva y mi cruz un pedazo de papel de aluminio. Una de mis patas lo jala para acá y allí aparece esto que usted cree ver. Podría ser un database tropical pero no. Soy un compuesto atroz de maquinaria, conductividad y crustáceo. Fíjese que hay una varilla y un tubo repleto de cables atravesando lo que se llama, por decirlo de algún modo, mi pámpana. Con el tiempo descubrí que el sumidero es mejor vertedero y lo que creo es mi cueva es también la base de un transformador y el resto de un poste todavía atado al ten...

Nada que darte, mijo

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(Motete, andas medio sentimental lately. Guárdame eso ahí. Ciao. LBM) Autocrítica de arte Iván de la Nuez (Tomado de Babelia , El País 9 de diciembre de 2006) Disparar contra el arte contemporáneo: he aquí un deporte de práctica creciente en los últimos años. Como se da por sentado que ese arte puede soportarlo todo, se le supone bien guarecido en sus fortines, desde el otro lado de la muralla entonces el asedio es aún más recio y amenazante. Los portavoces de estas críticas son tan diversos como sus conocimientos sobre el tema que abordan. Pueden llamarse Jean Baudrillard o Robert Hughes; Mario Vargas Llosa o Donald Kuspit; James Gardner o Julio Llamazares. Todos ellos, y muchos otros, han coincidido en denostar del arte contemporáneo su frivolidad, su posición marginal en el discurso intelectual, su adicción a las subvenciones públicas, su confusión entre estética y política o su estatus fantasmagórico (algo lógico, pues de un arte que se proclama muerto ya sólo pueden quedar espect...

Obertura 4

(El anacronismo de lababel es contemporáneo de esta bitácora. Sigo en el acopio de sus garabatos, sus huellas, sus marcas en nuestro cuerpo. Por ahí anda en silencio. En cualquier momento le da conmigo.) Fragmento a JC Lojendio, atiende esa mano del sonero. Lo que hay allá en el mangle, sumergido, enmarañado entre cables y detonaciones eléctricas es una creatura que conoce en su cuerpo la barbaridad. Su ruido es insoportable, su belleza abruma, su mirada desquicia. La bestiezuela padece en su mirar y sobre ella simultánea desciende toda esta conversación como la información que nos recorre a diario. Tiene carapacho y se toca los ojos con la boca. Si sonríe nada existiría y comenzaría idéntica esta conversación pero con otro tono. De igual manera, si el sonero deja de chasquear los dedos Perico recupera la escucha, la máquina pierde su ruta y su poder, nunca lo arrollaría. Ambos están enterrados, sumergidos en el mal, en el mar. Que descansen en paz, e bueno.

Obertura 3

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Juan Carlos, está muy bonito lo que me envías pero yo necesito lidiar con estas imágenes que se me han pegado en el cielo de la cabeza. Tremendo tu follón salsero pero necesito ayuda, big time. No sólo por lo del cuerpo refrigerado, que ya es una atrocidad folklórica, sino porque los documentos y papeles que las autoridades cubanas me han entregado han abierto un mundo y un pasado que lo descarrila todo. No creo que pueda simplemente ponerlos en cajas, llevarlos a casa, besar a los niños y guardarlos en el sótano. Bueno, de poder se puede, pero no hay mucho foco para otros asuntos y ya no creo en esos trotes. Entre los papeles de mi hermano hay una breve grabación en VHS donde aparece nuestra madre como una matrona portentosa. No es que se vea gorda. Es una mujer enorme con la cara de Mamá. Creo en ocasiones que no es ella pero termino reconociéndole el rostro. Está abierta de piernas y la asiste una suerte de dama de cabecera. Con las tetas al aire y el bollo acicalado luce una seri...

Obertura 2

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No voy a seguir conversando de esto contigo, Novas. Las razones que tienes para irte son las mías con la diferencia que a ti no te han encargado enterrar el cadáver de un hermoso joven que lleva congelado más de treinta años fuera de su país. Todo lo debo resolver antes de llegar a Miami. Si no fuera un maldito asunto familiar del año de las castañas, con el que mi familia me clava una vez más, ya me hubiera zapateado el tostonete. “Juan Carlos” alcanzó a oír de la boca de Lojendio mientras éste corría no sabe si molesto o resignado hacia la salida de la Biblioteca. Todo tiene su final, nada dura para siempre. Tenemos que recordar que no existe eternidad sentenció lloroso Héctor Lavoe. Novas estuvo a punto de perder la tabla pero otra vez fue un libro y la certeza de que tarde o temprano tendría que ayudar a enterrar aquello que Lojendio cargaba o inventar alguna envoltura a partir de ese cuerpo. Lo que le permitió descubrir la solución a los casi 7,000 dólares que le costaría la c...

Obertura 1

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La babeldelmangle es un monstruo anfibio. Aunque lo de anfibio redunde en su monstruosidad, el amasijo acuático la señala. Como todo monstruo, en ella se precipita una intrigante ambigüedad, una perturbadora simultaneidad. Nuestra amistad es también el trazo de esta monstruosidad compartida que adquiere su mejor forma en su nombre. Es una incomodidad que escribe en el cuerpo de quien la contemple. Y un ahogo que además malea su capacidad verbal. Se nombra a sí misma babel porque minúscula (de qué otra manera podría percibirse), y en medio de una alharaca tremenda e inconsecuente, levantó sus ojos sin párpados. Del mangle es su imposible torre porque insiste en que no es manglar lo que la sostiene sino el palo de mangle. Se aferra a una liana, bejuco o garabato que serpea tieso en el litoral. Claro que esa liana es todo el manglar, me dice, pues ¿dónde termina el mangle? y ¿dónde comienza el manglar? Ese ramaje se amarra a los otros y en la trabazón no es posible distinguir ya l...

La arena de Qana

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La arena de Qana: pausa en la transcripción En verdad no puedo seguir con esta labor de copista mientras retumben en mi cabeza las imágenes y los sonidos ininteligibles. Algo habrá que hacer para que depongan su insistencia acústica. Como le gusta a lababel cito los fragmentos del ahogo y de la justicia: “Pero Hala Shalhoub, 24 años, cuyas hijas de uno y cinco años, murieron, gemía mientras se balanceaba levemente en su cama de hospital. “Quiero verlas” decía sin prisa. “Quiero cargarlas” Un pariente: “Déjala que llore” Zaineb Shalhoub, en la cama de al lado, descansaba quieta. “No queda nadie en la villa” dijo. “Ni un humano ni una piedra”. Día antes Bajo la arena compacta y agria del manglar, los cangrejos en sus mónadas sus negras bocas abren, casco sobre casco doble vacío la palanca y los labios prensiles, diente sobre diente pinza sobre pinza labio sobre ojo que nada saben de la secuencia de criaturas colindantes, horadada la tierra por los crustáceos...

En tránsito

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Metamorfosis del muerto: en tránsito Motete de Indias “Una ruina es un accidente en cámara lenta” Jean Cocteau Esta no es mi historia, como tampoco ésta es mi bitácora. Es, sin embargo, la historia de una amistad y la historia de una equivocación. Mejor. Este es el recuento de algunos infortunios que desatan las inundaciones. Se trata, en verdad, de los avatares de una prenda monstruosa, de una amistad sin condiciones: lababeldelmangle. A mi regreso de Rosario, Argentina, releía una invitación de varios meses atrás donde lababel me pedía que me hiciera miembro de su blog, que compartiera las labores editoriales de su Manglaria. Entonces me negué por razones de tiempo y seguí mi viaje a Puerto Rico, luego a DC. Además, a ella le pertenece la boca del cangrejo. Yo escribo mejor en los aeropuertos o si sé que estoy a punto de partir. Salgo, en una hora hacia Toronto. Con la prisa, no me percaté que el antiguo mensaje de lababel contenía un anejo, un attachment como dice mi hijo. A...

Duchesne Winter sobre la revista Encuentro de la cultura cubana, 39

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Texto leído por el ensayista puertorriqueño Juan Duchesne Winter en la presentación de la revista 'Encuentro de la Cultura Cubana' en San Juan. El can que suscribe las Investigaciones de un perro , de Franz Kafka, alude en cierto punto a lo que él llama "el progreso del perrerío en general a través de los tiempos, entendiendo con ello generalmente el progreso de la ciencia". Y añade: "Por supuesto que la ciencia adelanta; eso no se puede parar, inclusive avanza a pasos agigantados, y cada vez más rápidamente, pero ¿qué hay en esto de laudable? Es como pretender elogiar a alguien porque a medida que pasan los años se va volviendo más viejo y, en consecuencia, se acerca siempre con mayor rapidez a la muerte". Aquí el can investigador se refiere a la "ciencia de la alimentación". Pero en el curso de sus pesquisas él reflexiona sobre otra ciencia, que llama "musical" y también considera una tercera ciencia, la del canto sobre el ...

Parece tu isla pero es la otra

En un país donde los escritores califican como artesanos al servicio de la Cultura Nacional, o donde se comportan como atletas del Mercado, aceptado que sus libros - publicados en editoriales europeas - no se publiquen ni circulen en el propio país; es obvio entonces señalar que es la propia literatura quién, en cada caso, responde; y responde desde ese “terror” que Pasolini menciona y que no apunta sólo contra “razones de Estado”. Al forjar su propio estilo - menor , extrañamente político y resueltamente post-nacional -, una literatura deplazada apunta también contra aquellos que, por cobardía o por estar tozuda o cínicamente arrimados a la maquinaria del Poder, sostienen dichas mismas razones disfrazadas de folklorismos, arcadismos y neomarxismos . Pedro Marqués de Armas Uno sabe que ha nacido y crecido en un sistema totalitario un poco tarde en la vida. Cuando se es pequeño, y aún cuando se es joven, nadie vincula los metros cuadrados de su casa con alguna realidad p...

La razón populista

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La razón populista, de Ernesto Laclau por Jesús Silva-Herzog Márquez Tomado de LETRAS LIBRES / JUNIO DE 2006 La palabra populismo es una nube de asociaciones detestables. Es demagogia, irresponsabilidad, rechazo a la negociación institucional, desprecio de las sumas y las restas, adoración de un caudillo. No hay ejercicio sobre el contenido de la palabra que no parta de la dificultad de encontrarle un marco. Es un concepto impreciso –si es que llega a ser concepto. Con la palabra se ha designado una vasta variedad de experiencias políticas: un movimiento intelectual de apreciación del campesinado ruso, una organización de granjeros racistas en Estados Unidos, muchos gobiernos latinoamericanos a lo largo del siglo XX y diversos movimientos de la derecha radical en Europa. Populismos de derecha y de izquierda. Un valioso libro del El Colegio de México ha mostrado los contornos resbaladizos del concepto, sus variedades regionales y sus frecuentes reencarnaciones. Evocando la famos...